José Mujica, ¿Liberal?

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EL LÍDER FRENTEAMPLISTA TIENE MUY CLARO QUE HAY UNA TOTAL INCOMPATIBILIDAD ENTRE SER MIEMBRO DEL MERCOSUR Y ESTAR ABIERTO AL MUNDO. BRASIL, EL LÍDER Y ORIENTADOR, ES UNA DE LAS ECONOMÍAS MÁS CERRADAS.

El Observador del 17 de agosto recoge palabras del senador Mujica, que no podrían ser más importantes. En un pequeño recuadro, en página 6, bajo la efigie del político, se lee como título: “Mujica criticó al Mercosur y pidió abrirse al mundo”. Confieso que me estregué los ojos al leerlo, y seguidamente, lo leí de nuevo. Luego me pellizqué, y seguro de no estar soñando, lo leí una vez más. Luego continué con el cuerpo del recuadro, que no vacilo en reproducir aquí, por más que el impacto del título no podría ser incrementada. Dice así: “El Senador José Mujica sostuvo que ‘hasta la palabra Mercosur me da fiebre.’ Según el diario Página 12 de Buenos Aires, el líder del MPP sostuvo que ‘no hay que darles más pelota’ a los vecinos y abrirse al mundo. ‘Somos un país pequeño pero estamos en una esquina importante’, señaló”.

Quedé impactado, pero preso de la duda de si el diario porteño que parece haber sido quien difundió la noticia, sería confiable. Pero el día siguiente, 18 de agosto, El Observador reiteró su versión, p. 9 —“José Mujica. Senador del MPP. ‘La palabra Mercosur me da fiebre’ ”—. Ahí estaba la ratificación, aparte de que el mismo Mujica, o voceros del FA podrían haberla desmentido. Si semejante notición se mantiene intacto, no puede tacharse de apresurado al que lo recoge. Adelante, pues. Dividiré mi artículo en tres capítulos: 1. Qué significa “abrirse al mundo”, quiénes lo han hecho, cómo les ha ido. 2. Qué relación guarda esa práctica con el Mercosur. 3. Qué tendría que hacer Uruguay para poder abrirse al mundo.

  1. Un país abierto al mundo es un país que ha optado con un sistema económico tan libre como sea posible. Como veremos más adelante, el gobierno no puede fijar precios, ni otorgar monopolios, públicos ni privados, porque para una economía que ha optado por una apertura total, todos los precios se fijan por el mercado mundial. Si lo hiciesen todos los países, todos los mercados de bienes que funcionen tendrían alcance mundial. ¿Hay países que hayan optado por la libertad económica hasta ese punto? Sin duda hay numerosos países que están cerca de él; verbigracia Chile, cuyo gravamen medio aduanero es de 3%; en un promedio que incluye numerosos acuerdos de arancel cero para todas o casi todas las mercancías; pero si he de presentar los dos países que yo conozco como operando con cero derechos de aduana, sin excepciones, tengo que referirme a dos islas del sudeste asiático: Hong Kong y Singapur, de las que paso a ocuparme

Hong Kong comenzó siendo un islote en la costa sur de China, rocoso, montañoso, donde nadie vivía, porque no tenía agua. En el siglo XIX el gobierno de China se lo entregó a Inglaterra para que almacenara las mercancías con que comerciaban las empresas británicas con las chinas, y viceversa. La isla tenía los fundamentos naturales para un gran puerto, y creció en la función indicada, afincándose allí trabajadores chinos. La población se mantenía muy pobre; en 1939 se sabe que un tercio de la población dormía en la calle. Con el aumento de la población las elevaciones del terreno se cubrieron de viviendas precarias, semejantes a las favelas que subsisten en Río de Janeiro. Después de la guerra del ’39-45 el comercio contaba con fáciles medios de transportar mercancías, de modo que el propósito originario había cesado. Como el gobierno chino carecía de interés en el islote, que seguía siendo muy pobre, y tenía que importar hasta el agua, el gobierno británico tuvo una inspiración notable: organizó un gobierno compuesto por funcionarios públicos británicos, civil servants, que aplicarían la ley británica, con una organización tan liberal como pueda imaginarse. Sobre todo importación absolutamente libre. El resultado fue fabuloso. El crecimiento poblacional fue espectacular; cuando llegaron a unos 5 millones, pusieron límites al ingreso de más habitantes (sólo chinos). Las favelas desaparecieron. En su lugar, se erigieron rascacielos. Debido a que muchas torres reposan sobre colinas elevadas, para mí el perfil de la ciudad desde el mar es más impresionante que el de Nueva York. Los salarios son del nivel de los países más desarrollados. Visité Hong Kong hace unos treinta años, y en ese viaje no vi por la calle, ni en otro sitio, a alguien que nosotros calificaríamos de “pobre”. El secreto de ese éxito impresionante consiste simplemente en: derecho razonable y estable, funcionarios honestos y capaces, y libre movimiento de mercancías. Hace cosa de diez años, el gobierno chino reclamó Hong Kong e Inglaterra, que no le cobraba impuestos, lo devolvió sin conflicto. Hoy es un pequeño fragmento de la República Popular, pero el ingreso de los ciudadanos chinos está estrictamente restringido por el gobierno chino, ya que, de lo contrario, centenares de millones de chinos se precipitarían hacia la isla maravillosa, causando un verdadero desastre.

Pasemos a Singapur, la otra pequeña isla que rivaliza en riqueza y prosperidad con Hong Kong. Singapur está situada no lejos de Hong Kong. Se halla junto al extremo sur de la península malaya, y por tanto de la República Malaya, de la cual Singapur se independizó en 1965. El área respectiva estuvo habitada desde la Edad Media, de modo que internarnos sobre su historia sería prohibitivo. El líder, llamado Lee Kwang Yu, que había actuado ya antes de la independencia, era un hombre de origen chino, pero de una familia radicada en Singapur por varias generaciones. Fue educado en Inglaterra y se graduó como abogado en ese país, lo que le facilitó influir estrechamente con el sistema jurídico inglés. Fue enormemente popular en los comicios a través de toda su gestión. Resumía su ideología diciendo que era republicano y anticomunista. Inspirado en el éxito de Hong Kong, eliminó todos los obstáculos a la importación. Su prosperidad rivaliza con el de aquélla, estimándose su ingreso per capita el segundo del Lejano Oriente, menos Japón. Personalmente la visité hace unos diez años, y la encontré deslumbrante, y a su pueblo (en gran medida choferes chinos, que hablaban perfecto inglés, como fuente de esa opinión) feliz y orgulloso de su nacionalidad.

  1. ¿Qué papel desempeña el Mercosur para un país que trate de abrirse el mundo? La respuesta es sencilla: hay una total incompatibilidad entre ser miembro del Mercosur y estar abierto al mundo. Brasil es el líder y orientador, y asimismo uno de los países más cerrados del mundo. Su estrategia comercial está dirigida a su enorme mercado interno. Por algo Chile optó por no aceptar la invitación que se le formuló para asociarse. De Argentina, también cerrada, ahora más vale no hablar
  2. ¿Qué debería hacer el Uruguay para poder abrirse? Aparte de eliminar los aranceles de importación, lo que me resulta más obvio es que nuestro país tendría que eliminar la colección de monopolios otorgados a empresas nacionales, básicamente estatales. Imagínese que Uruguay anuncia que ha implantado un sistema de libre comercio, similar a Hong Kong y Singapur, y que una petrolera de un país X quiere vender naftas en Uruguay. Si le respondemos que lo impide el monopolio de ANCAP, la opinión pública mundial dirá que el anuncio uruguayo es falso, porque la prohibición opuesta es equivalente a un arancel prohibitivo. Y hay otras cosas, pero forzosamente tengo que dejarlas para otro día

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